domingo, 1 de marzo de 2009

٤tudiğru Ḳene

٤regga tsą lip pa zʘbą.
٤tudiğru ḳene.
ڵenʘimi pepe są pʘt vuj ippi
thu he qui mi iu ten hʘgete.
Ṭhe tʘitʘ fe cherui xeeri
the ḳącą iʘyrą ąseąr.
Ḽuch zʘ cą ten ḳąmʘ edą ei
Шʘką mąrą ʘʘḳą ippi dʘrʘ
Ṉerʘ chi bąąb ʘrute deryes
ąesʘʘsu zʘ cą iali ḳumnye.

martes, 3 de febrero de 2009

Mucho más allá

y si nos vamos anticipando
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

y qué?
y qué me das a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre?

a qué,
a qué este deshacerme,
este desangrarme, este desplumarme,
este desequilibrarme,
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta?
quisiera hablar de la vida.
pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñasen el pecho,
este arrancarsela cabellera a puñados,
este escupirsea los propios ojos,
sólo por decir,
sólo por ver si se puede decir:
”es que yo soy? verdad que sí ?
no es verdad que yo existo
y no soy la pesadilla de una bestia?”".

y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte.

pues esto es lo que hacemos.
nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza.


(Alejandra Pizarnik)

domingo, 25 de enero de 2009

Бaгoήia Бгevicoгήia Яufodiscalis (Бaгoήia)

La mariposa es quizá el úήico iήsecto que duraήte su vida logra provocar diversos seήtimieήtos; desde la repulsión o pavor eή su estado larvario (oruga) hasta la atracción y fasciήacióή de su rara e iήήegable belleza en su fase de imago (adulto), siή pasar por alto su estado de capullo (crisálida), en el que es capaz de iήquietar la curiosidad más apática, sobre todo cuaήdo se sabe que deήtro de esa pequeña cápsula se está desarrollaήdo uήa de las metamorfosis más sorpreήdeήtes de la ήaturaleza, y que de ahí brotará un dimiήuto aήimalito volador con la habilidad de trasladarse a distaήcias gigaήtescas a su voluntad y que además puede rivalizar eή cuaήto a gracia coή cualquier ser vivo.
(Gerardo del Olmo)

miércoles, 21 de enero de 2009

Ðada

Ðada

Pa ñanda niniá’ luguiaa

xa badudxaapa’ huiini’ nayati guielú,

niziee’: ti chalupa stibe,

ti duubi’ nutiee sica ti pe’pe’ yaase’,

chupa neza guelaguidi ñapa ebiá naguchi ruzaani’

ne dxiña biadxi dondo ñó guenda stibe xa’na’ ti yaga bioongo’.

Nuzuguaa’ jmá guie’ xtiá ne guie’ daana’ ra lidxibe,

nga nga ñaca xpidaanibe

ti guirá ni ñuuya’ laabe

ñanaxhii gupa naxhi cayale gasi guidiladibe.




Ðada

Si yo pudiera ir al mercado

con la niña de los ojos pálidos,

le compraría: un juego de lotería,

una pluma del color del jicaco oscuro,

unas sandalias con hebillas doradas

y para que su nahual comiera bajo una ceiba,

la espesura ácida de las ciruelas.

Tapizaría su casa con manojos de albahaca y cordoncillo,

ese sería su huipil

y todo aquel que la mirara

la quisiera por el rocío permanente de su cuerpo.


(Natalia Toledo)

jueves, 1 de enero de 2009

Під відкритим небом

Для богів природи підхід не представляється
можливим без подальших церемоній.
Вона займає роки,
щоб пристосуватися до них;
реагувати на їх зразки;
приймає років дотримання і слухняність
Тільки тоді, і добре одягнений Довести,
що знаю слів до досконалості,
рухів,
акорди,
Ви можете спробувати отримати доступ.

Bajo el cielo

A los Dioses de la naturaleza
no es posible acercárseles así nomás.
Lleva años adecuarse a ellos,
responder a sus designios,
lleva años de
acatamiento y obediencia
Sólo entonces,
y correctamente ataviado
Demostrando que se conocen
a la perfección las palabras,
los movimientos,
los acordes,
Es posible intentar acceder.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Ni náca’ ne ni reedasilú naa

Ni náca’ ne ni reedasilú naa

Ti mani’ nasisi napa xhiaa ne riguite.
Ti ngueengue rui’ diidxa’ ne riabirí guidiladi,
naca’ ti badudxaapa’ huiini’ biruche dxiña cana gutoo ne qui nindisa ni
ti dxita bere yaase’ riza guidilade’ ne rucuaani naa.
Rucaa xiee ti yoo beñe zuba cue’ lidxe’,
naca’ layú ne guirá lidxi.
Ti bandá’ gudindenecabe,
ti miati’ nalase’ zuguaa chaahui’galaa gui’xhi’ ró.
Ti bacuxu’ sti nisa, sti yaga guie’, cadi sti binni.
Naca’ tini bi’na’ Xabizende.
Naca’ ti bereleele bitixhie’cabe diidxa’ gulené.


Lo que soy, lo que recuerdo

Una libertad que retoza y no se ha hecho fea.
La sensibilidad de un loro que habla,
soy la niña que se le caen las cocadas y no las levanta,
un huevo de gallina negra me recorre y despierta.
Soy una nariz que huele el adobe de la casa de enfrente
un patio y todas sus casas.
Una fotografía regañada,
un trazo delgado en medio de la selva.
Una flor para el agua, para otras flores y no de las personas.
Soy una resina que lloró San Vicente.
Soy un alcaraván que ahogó su canto en otro idioma.

(Natalia Toledo)

sábado, 6 de diciembre de 2008

Xtuí

Xtuí
Gula’qui’ xtuxhu
beeu guielúlu’
ne bichuugu’ xtuí nucachilú
ndaani’ xpidola yulu’.
Biina’ guiehuana’ daabilú’
de ra guixiá dxaapahuiini’ nuu ndaani’ guielulu’.

Vergüenza
Pon el filo
de la luna sobre tus ojos
y corta la vergüenza que se esconde
en tu canica de tierra.
Llora espejos enterrados
hasta que desaparezca la niña.

(Natalia Toledo, Oaxaca, México)